Debemos reconocer que esta demora ha sido buena, porque todos los impulsos movidos por moda, terminan en fracasos o tibios éxitos. Los que aplicaron la formación on line a todos los objetivos pedagógicos, tal vez desde la experiencia se han dado cuenta que no pueden reemplazar totalmente la presencial, tal como hemos defendido desde el principio algunos. Sin embargo, nosotros creemos que para transmisión de conocimientos, de información y de mensajes corporativos, los cuales es muy importante que se hagan con un mismo tono emocional para generar el impacto deseado, la formación on line es el mejor recurso pedagógico.
Si a esto se le suma, la multiplicación que se ha dado de equipos dispersos geográficamente, la reducción de plantillas y el brutal avance de la tecnología, la formación on line resulta el recurso más apropiado. Otro de los beneficiosos usos que tiene esta metodología se refiere a los Planes de Acogida Virtuales, en donde no es necesario esperar a reunir un grupo para realizar la forma de acogida, y que podía llevar a que la gente recibiese esta formación tres o seis meses después de haber entrado en la compañía. Por otra parte, la disponibilidad de agenda y de ánimo de los responsables funcionales que dan la bienvenida, no siempre es la adecuada, con lo que puede suceder que en algunos casos sea plausible y en otros deje mucho que desear, generando impactos diferentes en las personas que han estado en uno u otro proceso.
En nuestra opinión, la formación presencial es y seguirá siendo la más adecuada para la toma de conciencia y para el desarrollo de las habilidades y la metodología on line para la adquisición de conocimientos o de información y la evocación del recuerdo.
Ahora bien lo que no puede obviar la formación on line es el objetivo pedagógico de generar una emoción en el alumno, porque como todos sabemos, lo que evoca una emoción se queda fijado en la memoria.
Para ello, el diseño de esta formación, no solo tiene que estar muy bien pensado, sino además tiene que incluir distintos recursos pedagógicos; visuales, auditivos y kinéstesicos para llegar a cada estilo de aprendizaje y teñidos de humor y creatividad, para sorprender, estimular y comprometer al alumno.
En esta nueva etapa, no solo necesitamos de buenos formadores que impacten e ilusionen, sino también diseñadores que humanicen los formatos, para en definitiva lograr que las personas quieran aprender y se comprometan con su desarrollo.
María Julieta Balart
Socia-Directora AGAMA CONSULTORIA Y APRENDIZAJE
www.agama-consulting.com