Las virtudes no son ni más ni menos que disposiciones habituales para realizar una serie de acciones que pueden ir encaminadas a una acción buena o mala, diremos que es virtud cuando el fin es bueno y vicio cuando es malo.
Así, las virtudes nos ayudan a labrar un camino para alcanzar nuestros objetivos en cualquier ámbito de nuestra vida y no lo iba a ser menos para emprender la búsqueda de un nuevo empleo si hemos perdido el nuestro, si pensamos que lo podemos perder o lo queremos cambiar.
¡¡¡Vamos a por ellas!!!
- Prudencia es la virtud de actuar de forma justa, adecuada y con cautela.
- ¿Has analizado los gastos que tienes?
- ¿Te has preparado para un desempleo de la larga duración?
No, si seguro que no lo necesitas, pero la persona prudente en el contexto actual se prepara por si no encuentra trabajo en el tiempo que le hubiera gustado, tanto económica como emocionalmente.
- Humildad es la característica que define a una persona modesta, alguien que no se cree mejor o más importante que los demás en ningún aspecto. Por tanto, la humildad denota la falta de soberbia y nos ayuda a reflexionar sobre los siguientes puntos:
- ¿Cuáles son mis puntos fuertes y débiles?
- ¿Cuál es mi valor en el mercado?
- ¿Qué puedo aportar en una nueva empresa?
- ¿Cuál va a ser mi objetivo profesional?
- Paciencia es la actitud que lleva al ser humano a poder soportar cualquier contratiempo y dificultad.
- No te obsesiones sólo con encontrar trabajo, enmarca tu nueva situación en tu trayectoria vital, no sólo en la profesional.
- Buscar trabajo es un trabajo en sí mismo.
- Si te lo puedes permitir, es más importante acertar en tu nuevo trabajo que tardar unos meses menos.
- Uno de los factores claves para afrontar una entrevista es la actitud, no desfallezcas. Según nuestra experiencia, el tiempo medio para encontrar empleo es de 7 meses, pero en algunos puesto lo normal es tardar un año.
- Templanza; modera y procura el equilibrio. Asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos y mantiene los deseos en los límites de la honestidad. La persona moderada orienta sus acciones y no se deja arrastrar 'para seguir la pasión de su corazón'
- No te obsesiones con la búsqueda, el éxito se consigue en el camino.
- Equilibra tu día entre tu familia, la búsqueda de empleo, hacer deporte, etc.
- Asesórate sobre cómo gestionar adecuadamente esta nueva etapa de tu vida: pide consejo.
- Compasión es una emoción humana que se manifiesta a partir del sufrimiento de otro ser. Más intensa que la empatía, la compasión describe el entendimiento del estado emocional de otro y es, con frecuencia, combinada con un deseo de aliviar o reducir su sufrimiento.
- Sé que estar sin trabajo es duro, pero puede que las personas que te quieran estén sufriendo contigo.
- Piensa en las personas que reciben tu CV, ponles fácil el tema con un CV claro y concreto.
- Ponte en el lugar del entrevistador; si tú fueras él, ¿qué querrías?
- Busca información sobre las empresas que te interesan, piensa en lo que les puede interesar de tu perfil y ponlo en valor.
Puede que te sientas fatal o no en este camino, pero ponerte en el lugar de los demás en todos los aspectos te ayudará a encontrar nuevas fórmulas de comunicación en el ámbito familiar y personal y a tener éxito en el área profesional.
- Diligencia es la virtud cardinal con la que se combate la pereza. La diligencia, en el sentido más amplio, es el esmero y el cuidado en ejecutar algo. Una prontitud de hacer algo con gran agilidad, tanto interior como exterior. Como toda virtud, se mejora poniéndola en práctica.
- Pues eso, prepara un plan para cada día.
- En ese plan no olvides todas las acciones que debes realizar: envío de CV, búsqueda de empresas diana, seguimiento de acciones anteriores...
- Fomenta el networking en todas sus vertientes: on-line y personal. Recuerda que estas personas serán claves para ayudarte a encontrar tu puesto y a crecer personalmente.
- Busca donde tu empleabilidad ahora es mayor.
- Amplía miras, hacia nuevos sectores, zonas geográficas o nuevas opciones, como el autoempleo.
- Esperanza. Siguiendo a Santo Tomás de Aquino, la esperanza ha sido definida como "virtud infusa que capacita al hombre para tener confianza y plena certeza de conseguir la vida eterna". A la esperanza se oponen, por defecto, la desesperación y, por exceso, la presunción.
En nuestro caso, esta es una virtud fundamental, debes creer y no perder la esperanza de que lo conseguirás.
Debes soñar y ser generoso contigo mismo, disfruta de cada día y de los nuevos retos que ahora te ofrece.
Sabemos que los tiempos han cambiado y que ahora encontrar un nuevo empelo es más difícil que antes, pero también sabemos que encontrar empleo es posible: un nuevo empleo está esperándote, ya lo verás.
Un abrazo,
Nekane Rodriguez de Galarza
Imagina una playa vacía. Está amaneciendo y las olas rompen suavemente contra la orilla.
La historia cuenta que, un día, un Directivo vagaba a lo largo de la costa. Curiosamente, la playa estaba cubierta de miles de estrellas de mar y las olas, al romper contra la arena, las iban acumulando. De repente, a lo lejos, el hombre empezó a vislumbrar una pequeña figura que parecía bailar. Se fue acercando a la figura y, poco a poco, se dio cuenta de que era un joven hombre que no bailaba, tal y como le pareció en la lejanía, sino que delicadamente lanzaba algo al océano.
-¿Qué haces?- le preguntó.
-Lanzo las estrellas de mar de nuevo al océano. El sol está saliendo y la marea está bajando. Ellas morirán si no hago algo.
-Pero no lo entiendo, no puedes devolver los miles de estrellas que se acumulan en la orilla al océano. Tu esfuerzo es en vano, no puedes cambiar los resultados, ellas morirán.
El joven le miró mientras se agachaba a recoger otra estrella de mar: "para ésta sí que cambiarán las cosas", dijo mientras devolvía la estrella al océano.
(Adaptado de "The Starfish Thrower" de Loren Eiseley)
¡Marcamos la diferencia para alguien todos los días!