Si yo hubiera declarado toda las compras que hacía, por ejemplo, si yo no hubiera comprado, una segunda o tercera vivienda que no necesito, especulando y haciendo que estas subieran para yo también ganar con la especulación, pero provocaba un mercado engañoso de necesidad de viviendas, provocando que grandes constructores se hicieran ricos a mi costa, y la de muchos miles como yo, si yo no hubiera comprado un DVD en la calle, alimentando al multimillonario negocio de la piratería (dinero negro), si yo hubiera denunciado al vecino de al lado que se compró una chaqueta de piel, de dudosa procedencia, o al menos haberle hecho saber que eso era erróneo cuando se jactaba de la ganga que había logrado, si yo no hubiera puesto mi dinero en Fórum Filatélico, porque pensaba que también yo me iba a hacer más rico con beneficios (especulativos) de difícil (por no decir dudosa) rentabilidad, y nunca sostenible a largo tiempo, si yo me hubiera encargado de inculcar a mis hijos de que las cosas que yo hago, aunque sea un mero dependiente de una ferretería, afectan para que mi país, y el mundo entero funcione o no de una manera, entonces estas cosas que hoy nos pasa, las podríamos haber evitado.
Pero lo pasado, pasado está. ¿Seremos capaces de comenzar a imponer valores y tener en cuenta la moral y la ética de lo que hacemos a partir de ahora? O aun espero que mi jefe, el millonario que sale en la tele, el presidente de mi gobierno o mi país cambie las cosas sin que yo haga nada por ello? Seguiré quejándome de puertas para fuera, y buscando a escondidas el chollo del siglo? aunque sea a costa de gente con menos recursos que yo, o viviré a partir de hoy consciente de que si yo callo, si yo hago lo mismo a escala pequeña, estoy permitiendo y alimentando que otros lo hagan a escala grande.
¡Cuándo vamos a dejar de quejarnos! Ningún gobierno puede engañarnos, si todos actuamos con cada acción que realizamos con ética, tanto haciendo como denunciando a quien lo hace sin ella.
Nos juntamos con el listo, que no el inteligente, porque él sí que sabe sacar los dineritos de otros y engañar mejor que yo, y así me beneficio. Permito que otros, que saben hablar muy bien o son muy simpáticos se salgan con la suya, e incluso les apoyo aunque sé que si les fuera mal sería a mí al primero que me dejarían en la estacada.
Yo soy responsable de haber inflado mi propia deuda con las compras a través de tarjeta de crédito, dinero a crédito que no tenia, y que junto a millones de otros como yo, dimos millones de dinero en intereses a los bancos para que ellos a su vez siguieran especulando a macro escala. Yo soy responsable de no haber cuidado mi propia salud financiera en casa, e intoxicarla con micro acciones que día a día iban creando una bola de nieve que fue engordando y de la que los más grandes le sacaban más tajada, hasta que esta bola alcanzo un tope y cayó desplomada por la ladera, arrasando y enterrando a su paso, y claro cuánto más abajo estabas en el valle más daño te hacia la bola que yo mismo he ido alimentando.
Solo yo, y nadie más puede hacer que esto cambie. Y quizás no lo vean mis ojos, pero si los de mis nietos. Hoy soy testigo de una de las mayores crisis, si no la mayor, que ha existido, al menos financieramente y con ello el impacto que está teniendo en muchas áreas, por haber creado un Dios Dinero (como en Norte América que en su moneda, el dólar, pusieron “IN GOD WE TRUST” (Confiamos en Dios), como si el dinero fuera un Dios, aunque así lo hemos tratado hasta ahora.
Veo y siento de cerca el enfado de muchos pequeños empresarios, de escritores, de filósofos, de comerciantes, de trabajadores de todos los sectores, y sufro por la gente cercana y de mi familia que son efecto directo de toda esta bola de nieve, y sin embargo les pido a todos, que entre todos denunciemos los trapicheos que hacemos, que seamos los primeros en comprar y vender en blanco con facturas, que busquemos el bienestar haciendo las cosas bien, que sí es posible, y que pensemos primero en cómo poder vivir cómodamente y de manera sostenible, pues lo que hoy me pasa solo es responsabilidad mía.
Hoy me siento afortunado de haberme conocido un poco mejor a través del coaching, de poder hablar y trabajar desde la conciencia que voy tomando día a día a través de la metodología (y casi filosofía) del Coaching. Y aunque nuestra empresa sufre el impacto de la crisis, estamos más preparados para aguantarlo, pues a pesar de que algunos nos criticaban por ser estrictos en ciertos requisitos, así lo éramos también con nosotros mismos y hemos venido trabajando con transparencia desde los comienzos en el 2001. Si hacíamos las cosas mal, eran públicas, lo que provocaba una oportunidad para mejorar. Y los errores los hemos ido, y los vamos, aprovechando. Si nos critican es porque la gente sabe exactamente qué hacemos y qué no hacemos. Los que siguen colaborando con nosotros saben de todo esto.
Yo soy hoy responsable de que mañana no me vuelva a pasar lo que hoy estoy viviendo. Gracias políticos corruptos, gracias banqueros usureros, gracias corporaciones por haberme hecho ver que tu solo hiciste lo que yo te permití hacer, y con ello ahora debo de doblar mis esfuerzos para dejarte saber que ¡no más! Y que aunque sufra hasta que salga de esta, a partir de ahora voy a actuar siendo más consciente de mis valores, moral y ética.
Ah! Periodistas del mundo! Buscar por casos exitosos, positivos, que los hay y no necesariamente personajes públicos, de gente que han llegado a una posición holgada a base de trabajar honestamente y con valores, esto ayudaría a los incrédulos a inspirarse y vuestro granito de arena para cambiar en estos tiempos sería inestimable.
Yo soy responsable de lo que me pasa.
Nota: No tengo 3 casas, ni compro DVD en la calle, ni…nada de lo que menciono en este articulo, pero sí he sido testigo de muchas de estas cosas, y en el pasado no hice nada para crear conciencia. Hoy sí intento crear conciencia en cada oportunidad que tengo. Incluso estoy dispuesto a perder “ciertas amistades” que actúan sin ética ni moral, pero necesito más apoyo para que mi semilla sea capaz de florecer en un jardín de rosas en lugar de un jardín de cardos.
José L. Menéndez, Director de OlaCoach., www.olacoach.com