El mayor número de opiniones publicadas giran en torno a la dimensión económica –financiera, sin embargo en este artículo se va a presentar una perspectiva diferente, se va a poner el foco de atención en las repercusiones personales, así como se proponen algunas alternativas de afrontamiento ante estos problemas. De la relevancia que ha alcanzado este asunto pueden servir de muestra, la noticia aparecida en el diario EL MUNDO el pasado nueve de marzo en la que se informaba de “El gobierno británico pagará el psicólogo a los parados” , así como la reciente publicación de los Servicios de Salud Mental de EEUU de una guía con consejos prácticos para superar las dificultades que pueden aparecer a raíz de los problemas económicos , según informa Infocop online (2009)
Slaikeu (1996) define una crisis como “un estado temporal de (...) desorganización, caracterizado principalmente por una incapacidad del individuo para manejar situaciones particulares utilizando métodos acostumbrados para la solución de problemas ...”
Por otra parte, ante las situaciones de crisis podemos dibujar el siguiente patrón de respuesta:
- Un primer momento de NEGACIÓN, las personas se niegan a reconocer la gravedad de la situación y actúan como si nada pasara, es decir siguen actuando en la empresa con la misma inercia, sin tomar conciencia de la situación por ello sus opiniones, decisiones, etc., no se acomodan a las nuevas circunstancias, p.ej. se siguen realizando previsiones, programaciones, presupuestos... como si no pasara nada.
- Un segundo momento de RECHAZO, en el que ya se toma conciencia de la situación, pero aún no se actúa de manera ajustada a la situación, pues se suele entender que la RESPONSABILIDAD ES DE OTROS, que son los que deben arreglar las cosas, y consecuentemente se muestran resistencias para adoptar las estrategias debidas.
- Si no hay interrupción en el proceso se llega al tercer momento que es de AFRONTAMIENTO, en el que se adoptan los comportamientos que ayudan a resolver o aliviar, según los casos, los retos que nos plantea la crisis.
 | La crisis económica nos coloca ante tres conjuntos de problemas principales desde la perspectiva de las personas, preocupación por el futuro, indefensión ante los problemas y ansiedad/estrés cómo reacción de nuestro cuerpo ante las amenazas. |
La situación de crisis se va a enfrentar según cómo se resuelva el balance entre las demandas que nos hace la situación y recursos con los que contemos. Las demandas que recibimos vienen de tres frentes, las del medio social (costumbres sociales, pautas de consumo, medios de información...), medio organizacional (estado de la empresa, sector al que pertenece, cultura corporativa... ) y factores personales (salud, familia, red social...)
| Los recursos con los que contamos para hacer frente a las demandas, son las competencias técnicas (conocimientos del sector, de la empresa, conocimientos técnicos...), las competencias personales (habilidades de comunicación , gestión de emociones...) y el apoyo social del que dispongamos ,en la medida en que estos últimos nos permitan afrontar la situación desarrollaremos comportamientos eficaces. |  |
Consecuentemente el balance negativo nos llevará a desarrollar estrategias ineficaces (huida de los problemas, conductas escapistas...).
Una de las reacciones ante la crisis va a ser la PREOCUPACIÓN por el futuro, tanto personal (despido, remuneración...) como de la empresa ( supervivencia, E.R.E...).
En estados de preocupación el pensamiento se torna:
- Rumiante (damos vueltas a los mismos asuntos)
- Cambiante (saltamos de un tema a otro )
- Negativo (nos fijamos en los aspectos más negativos)
- Se pierde perspectiva ( no somos capaces de organizar la información)
- Tendencia al ensimismamiento (nos centramos en nosotros)
- Etc.
Teniendo en cuenta que ante los problemas que nos presenta la vida siempre hay dos círculos sobre los que nos podemos enfocar, el círculo de preocupación y el círculo de influencia.
Si nos centramos en el círculo de preocupación nuestra conducta resultará ineficaz (daremos vueltas de manera estéril a los problemas, nos aislaremos,...), pero dado que los problemas son para ocuparse de ellos y no para pre-ocuparse por ellos, se debe afrontar la situación analizando cual es el reto que tenemos ante nosotros y si disponemos de elementos de resolución, ponernos manos a la obra, y si no los tenemos deberemos “aparcar” la cuestión para que no perturbe nuestro horizonte inmediato de acción.
 | Es necesario comentar un error frecuente en los análisis que se suele hacer a la hora de afrontar de los problemas, hay distinguir entre decisión y elección, ambos procesos están entremezclados en la vida cotidiana, pero en situaciones delicadas debemos distinguirlos para no liarnos más de la cuenta. DECISIÓN hace referencia a una evaluación racional, según coste beneficios, buscando la rentabilidad y gestionando las consecuencias negativas, por otra parte la ELECCIÓN nos remite a los valores, gustos, emociones,... supone aceptar las consecuencias negativas , y se mantiene uno en la elección por compromiso, valgan como ejemplo que decidimos la fecha de la boda y elegimos con quien nos casamos, decidimos que coche compramos y elegimos su color. |
Teniendo en cuenta la definición de crisis de Slaikeu nos vamos a encontrar que perdemos, recursos que antes nos han resultado útiles, seguridad en mi posición en la empresa, reducción en la remuneración, pérdida del empleo, esta situación de pérdidas posiblemente suscite reacciones de INDEFENSIÓN, cuando se producen pérdidas aparecen emociones como:
- Pena
- Tristeza
- Vergüenza
- Sentimientos de bloqueo y parálisis
- Abatimiento
- Etc.
Ante estas circunstancias lo principal es organizar la tarea, programar actividades que nos permitan “derribar” el muro que se ha puesto delante de nuestros ojos y que nos impide avanzar, orientarse a metas concretas y cercanas y en la medida de lo posible utilizar el humor
El miedo, la incertidumbre, el desconcierto..., pueden desencadenar reacciones de ANSIEDAD y ESTRÉS los síntomas corporales son conocidos:
- Insomnio
- Palpitaciones
- Opresión torácica
- Dificultad para respirar
- Taquicardia
- Etc.
A través de estos problemas se pueden detectar en los servicios médicos de las empresas como se está viviendo la crisis, estos datos pueden ser un indicador valioso.
Al tener manifestaciones de orden físico, puede se más fácil consultar, no existe tanto problema para solicitar ayuda, no es lo mismo decir que “estoy durmiendo mal últimamente”, que “lo que quiero es dejarlo todo por que no me siento con fuerzas”
Las maneras de afrontar esta situación giran en torno al cuidado personal (hábitos saludables, práctica de deportes..), buscar apoyo familiar y social, establecer límites, buscar contextos de desahogo emocional...
Cómo ya sabemos los directivos no son inmunes a las crisis, y pueden verse afectados por los problemas que estamos comentando y que tienen reflejo en los que tenemos a nuestro cargo, vemos a continuación alguno de estos “reflejos”:
 | En este cuadro, que resume la información obtenida en el estudio de Ángel Fernández (2007) ,se presentan algunos de los comportamientos más irritantes del jefe, por otra parte en una situación de crisis se agudizarán estos comportamientos; ¿Cómo voy a ser claro, si estoy confuso?, ¿Cómo motivar , si me siento indefenso?, ¿Cómo comunicarme, si puedo equivocarme?, en definitiva si estoy ensimismado en mis preocupaciones, cambiando de opinión, sintiéndome bloqueado, o desbordado por la tensión, resultará más difícil que escuche a los empleados, no me contradiga, tome decisiones, o me mantenga tranquilo. Una vez que se han planteado las reacciones personales ante la situación de crisis y se han apuntado alguna estrategias de afrontamiento, es el momento de retomar el patrón de repuesta ante las situaciones crisis, la negación es una clara conducta de evitación en la que nos refugiamos ante situaciones nuevas, poco conocidas... , por esto alentar, promover, incitar, reforzar comportamientos que supongan romper las inercias y rutinas, conductas proactivas, etc., pueden ser instrumentos que ayuden a salir pronto de esta fase. |
En la siguiente fase nos encontramos con otro tipo de conductas de evitación, como son la queja, la elusión de responsabilidades, “la culpa es de otros”, pero al fin y al cabo supone que se está tomando conciencia de la situación. La asignación de responsabilidades específicas, la extinción de los comportamientos de queja, son estrategias idóneas para este momento.
Hay que procurar llegar a la fase de afrontamiento lo más pronto posible, pues podremos poner en funcionamiento las estrategias para solucionar o paliar los problemas que tengamos.
| En definitiva todas las estrategias comentadas pueden ser utilizadas por cualquier persona en una empresa, pero además de estos “cuidados personales” el directivo siempre es ejemplo de comportamiento aunque no siempre ejemplar, así de acuerdo con su responsabilidad debe estar atento a las necesidades de sus empleados, sabiendo que el conocimiento de su gente, la claridad en la comunicación, el liderazgo ante las adversidades, la motivación- más allá de las buenas palabras- , la empatía, la ayuda necesitada.... todos estos comportamientos ayudarán a sobrellevar la crisis |  |
Ángel Puerta Garrido. Socio- consultor. Grupo Luria
angelpuerta@luriapsicologia.com www.luriapsicologia.com
BIBLIOGRAFÍA
Fernández Muñoz, Á. (2007) Los 10 comportamientos más irritantes de mi jefe. Madrid. CEF (Centro de Estudios Financieros)
Slaikeu, K.A. (1996) Intervención en Crisis. Manual para práctica e investigación. México. Manual Moderno.
http://www.elmundo.es/mundodinero/2009/03/09/economia/1236584982.html
http://www.infocop.es/view_article.asp?id=2344&cat=5